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Las personas también forman parte de la experiencia

Una organización puede definir estándares, procesos y objetivos, pero necesita personas preparadas para ejecutarlos y sostenerlos.

El problema

Cuando una nueva responsabilidad requiere nuevas competencias

El buen desempeño en un puesto no garantiza que una persona esté preparada para asumir el siguiente.

Un vendedor puede ser excelente atendiendo clientes y alcanzar resultados destacados, pero necesitar desarrollar liderazgo, delegación y gestión de personas al convertirse en encargado o Store Manager.

Un encargado puede dominar la operación de una sucursal y, al pasar a supervisor, necesitar nuevas capacidades para gestionar múltiples equipos, acompañar a otros líderes y trabajar con indicadores de distintas unidades.

Lo mismo ocurre cuando un supervisor asume responsabilidades gerenciales.

Por eso, desarrollamos las competencias asociadas a cada nivel de responsabilidad, evitando que una promoción implique trasladar las mismas habilidades a un puesto que requiere otras.

El problema no siempre está en la persona. A veces está en que nadie le dio las herramientas para asumir el nuevo nivel de responsabilidad.

La promoción sin desarrollo genera brechas en la operación.
Desarrollo conectado con la operación

Las necesidades de desarrollo no siempre se resuelven con capacitación

Antes de diseñar una intervención analizamos la situación y buscamos determinar dónde está la brecha: conocimiento, habilidad, liderazgo, proceso, comunicación, estándar, seguimiento u otros factores de la operación.

Cuando la capacitación es la respuesta adecuada, trabajamos con situaciones reales de la organización, ejercicios, casos, role-play y aplicación práctica. Cuando el problema requiere una intervención diferente, lo identificamos antes de proponer una capacitación que no resolvería la causa.

El objetivo es que las personas puedan aplicar lo desarrollado en su función y que la organización pueda observar y medir su evolución.

Trabajamos con empresas, retail, franquicias y organizaciones de servicios que necesitan fortalecer las capacidades de sus equipos. Las intervenciones pueden comenzar a partir de un diagnóstico propio, de una necesidad identificada por la empresa o como continuación de un proyecto de Customer Experience, auditoría o implementación de estándares.

Diagnóstico de brecha
Diseño de intervención
Desarrollo aplicado
Seguimiento

Las capacidades también impactan en el negocio

Una organización puede aumentar sus ventas por múltiples vías, pero si la experiencia no acompaña, difícilmente pueda sostener en el tiempo la conversión, la recompra y la relación con sus clientes.

Las personas que interactúan con clientes y quienes lideran esos equipos tienen un papel directo en esa experiencia. Por eso, desarrollar sus capacidades no consiste solamente en mejorar habilidades individuales: busca fortalecer la capacidad de la organización para ejecutar y sostener la experiencia que quiere ofrecer.

El objetivo no es capacitar por capacitar, sino desarrollar las capacidades que permitan transformar una experiencia definida en una experiencia ejecutada.

Primer paso

No se trata de capacitar por capacitar

Se trata de desarrollar las capacidades que la operación necesita. Conversemos sobre el contexto de su organización y definamos qué tipo de intervención tiene sentido.

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